Jubilación

Los tres pilares de la previsión social

12 junio, 2018
Los tres pilares de la previsión social

Llegar a la jubilación con dinero suficiente como para mantener un buen nivel de vida es el objetivo de todos. Sin embargo para alcanzar ese fin… ¿quién debe ahorrar? ¿El Estado ha de encargarse de ir guardándome el dinero para cuando me jubile? ¿O debe de ser la empresa o yo mismo de forma privada?. Os vamos a hablar del código Lovaina o teoría de los tres pilares de la previsión social.

Esta teoría se refiere a los tres niveles de prestaciones que deberían conformar un sistema de previsión social para muchos ideal. En el primero de los niveles –o pilares- se encontraría el sistema público de previsión. En nuestro país, y en la mayoría de europeos, el sistema público de la Seguridad Social sigue siendo el núcleo central del sistema de protección social. Este ofrece un amplio abanico de protecciones: desde la jubilación por edad o por incapacidad, hasta viudedad, orfandad o dependencia.

Ese pilar está compuesto por el Fondo de Reserva de la Seguridad Social y la aportación mensual de los cotizantes.

El segundo pilar está constituido por la previsión social complementaria en el ámbito de la empresa y afecta solo a las personas que trabajan

El segundo pilar está constituido por la previsión social complementaria en el ámbito de la empresa y afecta solo a las personas que trabajan, quienes con sus aportaciones, de forma obligatoria o voluntaria, y junto a las que pagan las empresas, financian esa futura prestación.

Los países que lo han desarrollado –España no lo ha hecho de forma decidida- lo financian mediante sistemas de capitalización, es decir, que las aportaciones de cada trabajador o las realizadas por sus empleadores a su favor va formando durante la vida laboral una pensión de jubilación complementaria. Ésta dependerán de la cuantía de las aportaciones y de la evolución financiera de las mismas.

Y el tercer nivel está formado por el ahorro a largo plazo individual y privado. Es también complementario y siempre voluntario. Se trataría que de cada persona, de forma individual y privada, fuera conformando su propio ahorro, mediante planes de pensiones u otro tipo de instrumento.

 

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