Inspiración

Sampedro: la jubilación fuente de su inspiración

21 julio, 2016
Foto: Julián Rojas

La vida de José Luis Sampedro Sáez transcurrió llena de grandes éxitos y reconocimientos. Una personalidad incansable que luchaba día tras días por divulgar sus conocimientos en pro de la justicia y la dignidad. Una vez llegada su jubilación, como si de una fuente de inspiración se tratase, lejos de retirarse a descansar continuó como profesor y publicando gran parte de su legado como escritor.

Nació en Barcelona en 1917, pero pasó los primeros 13 años de su vida en Tánger. Con la guerra civil española, en 1936, fue movilizado por el ejército republicano y tuvo que combatir. Una vez finalizada la guerra fue llamado de nuevo a filas para servir a la guarnición de Melilla.

Durante su jubilación escribió más de la mitad de sus obras.

En 1944, tras obtener una plaza de funcionario de aduanas, se traslada a Madrid donde cursa ciencias económicas. Sus estudios terminaron en 1947 con Premio Extraordinario. Entonces comienza a trabajar en el Banco Exterior de España, donde consiguió llegar a subdirector general, y a impartir clases en la universidad, convirtiéndose en 1955 en catedrático de Estructura Económica por la Universidad Complutense de Madrid. En su trayectoria docente ocupó también el puesto de profesor visitante en las universidades de Salford y Liverpool.

LUIS-MAGAN

Por otra parte, junto con Aranguren y Tierno Galván creó el Centro de Estudios e Investigaciones (CEISA) aunque fue cerrado por el Gobierno tras tres años de activididad.

En 1968 fue designado Ann Howard Shaw Lecturer en la universidad norteamericana Bryn Mawr College.

En 1976 recupera su actividad en el Banco Exterior de España como economista asesor y en 1977 fue nombrado senador por designación real en las primeras Cortes democrática, ocupando el cargo hasta 1979.

En paralelo Sampedro descarga sus frustraciones en diversas obras como la sátira El caballo desnudo.

No sería de extrañar que tras esta excelente trayectoria y una vez llegada su edad de jubilación se hubiera decidido a retirarse y descansar, pero todo lo contrario. Una vez jubilado el incasable Sampedro siguió impartiendo clases y cada vez que lo hacía el Aula Magna de su facultad, la de Económicas y Empresariales de la universidad Complutense, rebosaba de público. Además continuó publicando grandes éxitos, como La vieja sirena u Octubre, octubre.

En 1990, con 73 años, es nombrado miembro de la Real Academia Española. Finalmente fallece en abril 2013 tras cumplir los 96 años. En su larga vida nunca perdió su espíritu crítico y neoliberal, muestra de ello es su apoyo a las protestas indignadas de mayo de 2011, donde puso su granito de arena al escribir el prólogo de Indignados de Stéphane Hessel.

Más de la mitad de sus publicaciones fueron escritas en su jubilación y entre ellas podemos encontrar obras económicas, novelas, ensayos, sátiras y diálogos, entre otros géneros.

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