Inspiración

¿Qué son los bonos corporativos?

13 junio, 2019
¿Qué son los bonos corporativos?

Un bono corporativo es una opción de financiación de las empresas. También se conoce como deuda corporativa o renta fija privada.  Este producto permite a las compañías obtener efectivo para su negocio –normalmente para su expansión– a través de los inversores, a quienes paga a cambio un tipo de interés o cupón.

Un particular puede invertir en bonos corporativos. En España existen dos mercados de negociación de renta fija: AIAF y MARF, este último más enfocado para empresas de menor tamaño (pymes) y donde la normativa es más laxa.  Se puede acceder a ellos, o invertir a través de fondos, que es la forma más aconsejable en caso de no ser un experto; además requiere un desembolso menor.

Los fondos es la opción más apropiada para que el particular invierta en renta fija privada

Bolsas y Mercados Españoles (BME) explica que“el inversor particular debe saber que para comprar o vender tendrá queacudir a un intermediario autorizado para operar; es decir, que sea miembro delmercado en el que se quiere negociar”.

En la contratación de un bono corporativo hay que tener en cuenta el precio (también llamado principal) que se paga por el mismo, la rentabilidad que ofrece y el vencimiento, que indicará el tiempo que durará la inversión.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores explica que “en España, cuando la emisión es a menos de cinco años se denominan bonos [que viene de la palabra bonus] y cuando se emiten a plazo superior se califican como obligaciones. El plazo de reembolso es la única diferencia entre un bono y una obligación. En otros países, el término es genérico para todos los plazos de vencimiento”.

A la hora de elegir es clave conocer la situación financiera del emisor. Invertir en un bono no está exento de riesgo. La CNMV explica que puede haber problemas del lado del mercado (cotiza por debajo de lo que pagamos); de liquidez (no haber contrapartida) y de crédito (posibilidad de no percibir los intereses o el principal).

En este sentido, es fundamental conocer el rating o calificación de la compañía para tener una idea de su solvencia financiera y la clase de bono; por ejemplo, puede ser de cupón fijo (reparte periódicamente el interés); cupón cero (la rentabilidad se paga a vencimiento); flotante (interés variable), convertible (derecho a cambiarlo por acciones) o subordinado (en caso de quiebra, se sitúan por detrás de los acreedores).

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