Inspiración

El papel de las emociones al invertir en Bolsa

24 abril, 2020

En un momento complicado de mercado suelen darse escenas de pánico, donde se deshacen posiciones sin apenas control siguiendo la tendencia generalizada.  Después, es habitual que ocurra lo contrario: una recuperación viene acompañada por sesiones eufóricas que pueden derivar en fuertes compras a veces sin fundamento.

Invertir parte de una elección correcta del producto y del riesgo. Pero igual de importante es tener la mente fría.

Daniel Kahneman, Nobel de Economía, desvela que los inversores se fijan en las compañías que salen en las noticias

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) explica algunos mecanismos psicológicos que influyen en la toma de decisiones y que no debemos pasar por alto.

  • Exceso de confianza. Se sobrevaloran los conocimientos y la experiencia personal sin tener en cuenta la diferencia entre lo que se sabe realmente y lo que se cree saber.  Se infravaloran los riesgos.
  • Ilusión de control. Se piensa que está todo bajo control, asumiendo probablemente un nivel de riesgo superior al adecuado. Hay que evitar ser más listo que nadie, y el regulador en este caso aconseja no realizar operaciones que “intenten ganar al mercado”.
  • Confirmación. Se buscan opiniones o informaciones sesgadas que respalden la nuestra. Posiblemente se tome la decisión equivocada.
  • Autoridad. Se replican inversiones de personas a las que se consideran lideres en la materia; por ejemplo, un familiar o un amigo. No se realiza ningún tipo de análisis ni se reflexiona sobre ello.
  • Efecto halo. Se considera un producto bueno o malo tomando como referencia un único dato, como los resultados de la empresa o la popularidad de su gestor.

Daniel Kahneman, Nobel de Economía en 2002, expone en su libro Pensar rápido, pensar despacio, que “los inversores individuales se congregan predeciblemente en torno a compañías que atraen su atención porque salen en las noticias”.

Conrespecto a las tendencias de la Bolsa, Kahneman subraya que “los compradorespiensan que el precio es muy bajo y que acaso suba, mientras que los vendedorespiensan que el precio es alto y acaso baje. El enigma es por qué compradores yvendedores consideran que el precio actual está equivocado. ¿Qué les hace creerque saben más sobre cuál debería ser el precio que el propio mercado? En lamayoría de ellos, esta creencia es una ilusión”.

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