Ahorro y Futuro

Un virus se extiende: procastinación

11 agosto, 2016

¿Tiendes a retrasar las cosas aunque éstas sean importantes? ¿Te frustras rápidamente cuando los obstáculos interfieren con la consecución de tus metas? ¿Te resulta difícil ponerte a trabajar cuando tienes muchas tareas pendientes? Cuándo tienes facturas que pagar, ¿esperas al último momento? ¿Cancelas planes en el último minuto? Si has respondido afirmativamente a estas preguntas posiblemente sufras el síndrome de la procastinación.

La procrastinación es una costumbre muy arraigada en nuestra sociedad: el dejar para mañana lo que podemos hacer hoy es cada vez más la forma de vida de una gran parte de la población y en el campo de la psicología está considerado como un trastorno del comportamiento.

Fijarse metas a corto plazo o establecer recompensas son algunas de las medidas que acabarán terminando con la procrastinación.

Todos seríamos capaces de enumerar varias ocasiones en las que hemos decidido aplazar una actividad para otra ocasión: comenzar a estudiar para un examen, escribir un informe para nuestros jefes, retrasar una visita al médico, comenzar a ir al gimnasio el mes siguiente o posponer ordenar la casa, son tan solo algunos ejemplos.

Sentir pereza ocasionalmente es totalmente normal, pero hay personas que terminan por bloquear su vida al decidir siempre postergar sus tareas a la espera de acumular varias con el fin de realizarlas todas juntas, lo que termina por provocar otras psicopatías como la ansiedad. Además estas personas terminan teniendo muy poca productividad lo que deriva en una pérdida de autoestima.

Muchos científicos han llegado a la conclusión de que este comportamiento, que se extiende en la sociedad como si de un virus se tratara, responde a la falsa creencia de que poner en práctica mañana, lo que acabamos de planear, es lo más adecuado.

¿Imaginas transferir este comportamiento al ahorro? Un gran porcentaje de la sociedad española afirma hacerlo. Cuando somos jóvenes rara vez pensamos en el futuro y en el ahorro pero, dada la situación actual de nuestro sistema de pensiones, es esencial empezar a hacerlo cuanto antes. Fijarse metas a corto plazo o establecer recompensas acabarán terminando con la procrastinación. No dejes para mañana lo que puedas ahorrar hoy porque, aunque pueda parecerte una cuantía insignificante, al cabo de los años, con disciplina y constancia, habrás conseguido una suma mayor. ¿Te atreves?

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