Ahorro y Futuro

¿Qué son los activos subyacentes?

15 mayo, 2018
¿Qué son los activos subyacentes?

El mundo de la inversión se caracteriza por tener infinidad de productos a los que dirigir nuestro dinero. Muchos son desconocidos por el pequeño inversor, pero no por los profesionales e inversores institucionales. Estos suelen conllevar un riesgo elevado pero, a cambio, nos ofrecen también una alta rentabilidad. Hoy te hablamos de los derivados y de sus activos subyacentes.

Al invertir en un producto derivado, al contrario que con las acciones, en realidad no adquirimos ningún activo en concreto, sino que dirigimos nuestro dinero a la posibilidad de que un activo al que hace referencia evolucione de una determinada manera. Estos activos son denominados activos subyacentes.

Son aquellos activos que contratamos al comprar un contrato financiero, y en el que están basados otros activos, a los que conocemos como derivados.

Desde un punto de vista técnico los activos subyacentes son aquellos activos que contratamos al comprar un contrato financiero, y en el que están basados otros activos, a los que conocemos como derivados.

Pongamos un ejemplo para intentar aclarar más este término.  Imaginemos que nos gusta hacer nuestro propio tomate frito pero que no tenemos plantaciones. Debido a ello necesitamos comprar los tomates a un hortelano. A principios de año, para asegurarnos que no nos quedaremos sin tomates decidimos llegar a un acuerdo con un agricultor y concretamos un precio por toda la cosecha que produzca ese verano. Esta decisión nos asegura que cuando llegue la temporada estival tendremos materia prima suficiente para elaborar nuestra salsa. El activo subyacente en este caso, serían los tomates. Mientras, que el contrato derivado sería el acuerdo al que hemos llegado con el agricultor.

Ahora, volvamos a recurrir a nuestra imaginación para explicar el valor de esta operación. Resulta que la temporada de tomates es un desastre por las condiciones meteorológicas y un productor de tomate frito se ha quedado sin ellos, al haber sido previsores y haber llegado a un acuerdo a principios de año nosotros sí tenemos tomates y podemos venderlos a esta tercera persona por un precio mayor, y así obtener un beneficio mayor. El riesgo se encuentra en que puede que la temporada haya sido muy buena y que el precio que pagamos en enero por los tomates cuando llegue julio sea mucho más bajo.

Desde un punto de vista financiero, estos contratos, como ya hemos dicho antes, se llaman derivados y hay de diferentes tipos, como los CFDs, los warrants, los futuros o las opciones.

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