Ahorro y Futuro

Los planes de empleo son más rentables: ¿por qué?

2 junio, 2017
Los planes de empleo son más rentables: ¿por qué?

Las rentabilidades de los planes de pensiones son de lo más variadas. Hay ocasiones en las que los planes más conservadores nos sorprenden con rendimientos más atractivos de lo esperado y otras, al contrario, categorías normalmente brillantes en sus ganancias, pasan por fases de poco brío e incluso deparan pérdidas. Sin embargo una regla que suele tener pocas excepciones es que los planes de empleo, es decir, aquellos que suscriben las empresas para sus empleados, rinden más que los planes individuales.

Los datos de Inverco así lo confirman y 2016 se saldó con una rentabilidad en los planes de empleo del  2,26% a un año, 3,08% en una década o 6,11% a 25 años. En los planes individuales, en cambio, las ganancias en los mismos plazos son de hasta dos puntos menores, en concreto el 1,89% a 12 meses, 1,90% a 10 años y 3,99 al plazo más largo.

¿Cuál es la razón de esa diferencia? La primera es que los colectivos soportan menos gastos, hasta un 1,5% calculan en el sector. Esa divergencia, en un horizonte de inversión de 20 años –recordemos que el ahorro para la jubilación cubre largos periodos de tiempo- puede suponer hasta un tercio de más prestación.

Otra de las circunstancias que los hace más atractivos es que cuentan con comisiones de control con mandatos de gestión a menudo más férreos. De hecho es habitual que haya más medidas de control de riesgo y, en algunos casos, la gestora trabaja con retribución variable ligada al cumplimiento de objetivos de rentabilidad. Es decir, tienen mayores incentivos para realizar una gestión con mejor rendimiento.

Otro elemento a tener en cuenta es que al ser de gran tamaño, pueden diversificar más que un plan de menos patrimonio, y es precisamente la diversificación lo que logra en muchos casos mejorar la rentabilidad.

La pena es que los planes de pensiones colectivos son cada vez más escasos y el número de empresas que los ofrecen a sus empleados no hace más que disminuir. Actualmente apenas cubren al 11% de la población activa ocupada, cifra sensiblemente inferior a la de países de nuestro entorno, donde son mucho más habituales.

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