Ahorro y Futuro

La rentabilidad del interés compuesto, ¿truco o magia?

11 mayo, 2017
La rentabilidad del interés compuesto, ¿truco o magia?

Todos los días oímos hablar del tipo de interés que nos ofrece tal depósito –últimamente poco- o la rentabilidad que podemos lograr con productos de ahorro –ahí la horquilla es más amplia-, pero ¿realmente somos conscientes de la ganancia que nos puede deparar  si reinvertimos año tras año la rentabilidad lograda? Es el interés compuesto. Hay quien le llama magia. 

¿En qué consiste el interés compuesto? Es muy sencillo. Se trata de reinvertir los beneficios que obtienes por tu dinero para que siga rentando. El secreto está en que el capital crece de forma exponencial porque los nuevos intereses se calculan sobre ese dinero, más la rentabilidad lograda. Al aplicarse sobre un capital cada vez mayor se produce el típico efecto de bola de nieve.

El interés compuesto logra un crecimiento geométrico de la ganancia, y  cuanto más tiempo dure la inversión, más aumenta la rentabilidad

Veámoslo con un ejemplo: en el caso del interés simple, si invertimos por ejemplo 2.000 euros al 3% durante 3 años, el primer año ganaremos 60 euros, el segundo año volveríamos a tener una rentabilidad de 60 euros y el tercer año, otros 60. En total ganamos 180 euros en ese tiempo.

Si hacemos el mismo ejercicio pero con interés compuesto, lo que obtendríamos el primer año sería 60 euros, pero para el segundo ejercicio tendríamos que aplicar el interés sobre 2.060 euros, por lo que ganaríamos 61,8 euros. De esta manera para el tercer año tendríamos acumulados 2.000+60+61,8 euros, lo que nos da una nueva rentabilidad de 63,65 euros. Al final de ese periodo, habremos ganado 185,45 euros. Es decir, 5 euros más.

Como veis, el crecimiento no es lineal, sino que es un crecimiento geométrico y  cuanto más tiempo dure la inversión, más aumenta la rentabilidad, lo que hace que la cantidad de dinero total vaya acelerando su crecimiento de una forma cada vez más rápida.

Así si por ejemplo te dieran a elegir entre invertir un céntimo que cada día doblando su valor durante un mes o recibir 1.000 euros al día durante ese mismo periodo, no lo dudes y opta por la primera opción.  Ganarás más de 10 millones de euros en 31 días, frente a los 310.000 euros de la segunda opción. Al principio irás lento y a los 10 días sólo habrás logrado 5,12 euros, pero estos a los 20 días ya serían 5.242,8 euros y el día 28 superaría el millón de euros.

Ahora bien, también hay que tener en cuenta que no todo ese beneficio es para nosotros ya que recuerda que ese rendimiento está gravado con impuestos y seguramente tendremos que descontar las comisiones que nos cobren. También tienes que tener presente el efecto de la inflación. Ahora en España tenemos un IPC muy moderado, pero nuestra economía tradicionalmente ha luchado con alzas de precios del entorno al 2 o 3%. Ese crecimiento restará valor a tu dinero.

Aun así, te aseguramos que merece la pena. Por algo Einstein denominó el interés compuesto como la octava maravilla del mundo.

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