Ahorro y Futuro

¿Quieres ahorrar? Hay dónde elegir

5 junio, 2018
¿Quieres ahorrar? Hay dónde elegir

Si quieres y puedes ahorrar existen en el mercado diferentes formulas para hacerlo. Hay productos que sirven para resguardar tu capital e incluso en algunos casos pueden ayudar a incrementarlo. Desde el Plan de Educación Financiera de la CNMV y el Banco de España señalan que “ahorrar es no gastar el dinero para poder acumularlo, siendo recomendable depositarlo en algún producto financiero diseñado para tal fin, que le proporcionará intereses”.

Antes de tomar cualquier decisión es aconsejable reflexionar sobre algunas cuestiones: ¿Tengo algún objetivo a corto plazo de gasto? ¿Y alguna necesidad o pago importante que hacer a la vista? ¿Cuánto tiempo puedo estar sin disponer de una cantidad de dinero? ¿Quiero asumir algo de riesgo o ninguno? La respuestas serán la llave para la elección. Pero, sobre todo, independientemente de lo que elijas, es imprescindible disponer de un remanente por si surgiera algún imprevisto. Nunca te quedes en números rojos.

Antes de la firma de contrato, estudia las comisiones y las retenciones fiscales que pueden llevar aparejado el producto

Además, previo a la firma de contrato, estudia las comisiones y las retenciones fiscales que pueden llevar aparejado el producto en cuestión.

Estas son las opciones más adecuadas para el ahorro privado:

-Deuda pública. Son emisiones del Tesoro: bonos, obligaciones o letras que ofrecen diferentes rentabilidades según el tiempo invertido. En la actualidad es una opción poco atractiva porque los plazos más cortos se encuentran en tasas negativas y los más largos apenas superan el 1%.

-Cuenta corriente/remunerada. Abrir una cuenta bancaria para domiciliar nuestros ingresos (y gastos) es lo más habitual. Algunas entidades ofrecen regalos o descuentos en determinadas compras. Las cuentas remuneradas proporcionan también cierta rentabilidad.

-Depósito. El procedimiento es sencillo: se entrega un dinero a una entidad por un plazo concreto y al vencimiento dicha entidad lo devuelve con unos beneficios. Es una opción que también ha perdido interés; las rentabilidades difícilmente llegan o superan el 1%.

-Fondo. Algunos fondos invierten en renta fija y otros son garantizados. Son las opciones más conservadoras dentro de la inversión colectiva. Los de renta fija tienen como destino activos emitidos por el Estado o entidades públicas y privadas y aseguran la rentabilidad. Los garantizados protegen todo el capital, o parte del mismo, y en ocasiones confirman de antemano el interés.

-Seguros de ahorro. El seguro de ahorro es parecido a un depósito. El cliente puede hacer ingresos periódicos -incluso cantidades muy pequeñas- y obtiene unos intereses. El capital se entrega a fecha de vencimiento y tiene cobertura por fallecimiento.

-Plan de pensiones. Diseñado para completar la pensión pública cuando llegue el momento de la jubilación; por lo tanto, es para el largo plazo. El partícipe realiza aportaciones periódicas que un profesional se encarga de gestionar atendiendo al perfil de riesgo y objetivos de la persona. En el momento del rescate, se recupera el dinero y las posibles plusvalías generadas.

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