Ahorro y Futuro

Cinco trucos para que tus ahorros crezcan

16 febrero, 2017
Cinco trucos para que tus ahorros crezcan

No se trata de contratar un plan de pensiones y echarse a dormir. Aunque son los profesionales del asesoramiento y la gestión los que harán el grueso del trabajo para lograr los mejores resultados para el plan contratado, en nuestra mano están ciertas acciones que nos ayudarán a sacar un mayor partido a nuestro ahorro.

Si eres untraconservado a la hora de invertir, solo buscarás preservar el capital, sin embargo ese es un gran error. El objetivo siempre debería ser ganar algo, y ese algo tiene que ser más de lo que suba la inflación. Esta es la única manera que hay para no perder poder adquisitivo. En España llevamos varios años con la inflación en mínimos, sin embargo los expertos no descartan que en el medio plazo regresen los tiempos en los que las continuas subidas del IPC eran un auténtico problema para la economía. Para capear la pérdida de valor del dinero por el incremento de los precios es vital buscar el producto adecuado en función de la situación. Veamos cómo.

  1. Aprovechar las ventajas fiscales (y huir de las trampas)

No solo se trata de ver crecer nuestra inversión en determinado porcentaje al cabo de los años. También hay que tener en cuenta el dinero que nos ahorra contratar un plan de pensiones. Nos estamos refiriendo a la ventaja fiscal que conllevan los planes de pensiones, el único producto que permite reducir de la base imponible del IRPF la cantidad aportada. Es decir, que calcularé los impuestos a pagar sobre una cifra menor de dinero y por tanto siempre habrá unos euros más en mi bolsillo en vez de en las arcas de Hacienda. Esto también es una ganancia.

Ya que hablamos de fiscalidad, no está de más recordar que si tu gestora te ha hecho un regalo o prometido una bonificación por cambiarte a su entidad, tendrás que tributar por su valor. Esto, dependiendo de nuestro tipo marginal, supondrá una merma en los beneficios que es importante calcular de antemano.

  1. Ojo con las comisiones

A largo plazo las comisiones son un factor clave que determinará la rentabilidad final de un plan, por lo que debemos mirarlas con mucho cuidado. No es lo mismo que un plan de renta fija, cuya rentabilidad se espera moderada, nos cobren comisiones altas que en otro de renta variable cuyo retorno esperado sea mayor.  Así, por ejemplo, imagínate que has ganado este año con tu plan un 1,1%. Esa rentabilidad es bruta y a ella hay que restar las comisiones que pagamos. Si esas comisiones son superiores a la rentabilidad del plan… ¡mal negocio! En cualquier caso, hay un límite a esas comisiones, como te explicamos en otro post.

  1. Diversificar el riesgo

En el mundo de la inversión hay una máxima siempre presente: no poner todos los huevos en la misma cesta. Es decir, no invirtamos todo el dinero en los mismos activos. De ahí que los planes de pensiones o los fondos de inversión se compongan siempre de distintas inversiones con los que compensar posibles pérdidas. Pues si tu capacidad de ahorro es suficiente, también es conveniente dar otra vuelta de tuerca a la diversificación y contratar más de un plan de pensiones con distintas características. Uno quizás más arriesgado y otro más conservador. Así tienes más posibilidades de ganar y, sobre todo, de no perder.

  1. Desestacionaliza las aportaciones

Pese a que es lo que mucha gente hace, ten que cuenta que no es buena idea esperar a diciembre para hacer el grueso de las aportaciones al plan de pensiones. Siempre es más difícil hacer una gran aportación anual, que pequeños ingresos mensuales. Si crees que no tienes esa disciplina, puedes dar orden a tu entidad para programas aportaciones automáticas mensuales o trimestrales.

  1. Adaptar tus ahorros a tu situación

A la hora de elegir los productos en los que ahorramos, lo esencial es que vayan acordes a nuestro perfil inversor y con nuestra tolerancia al riesgo. Si no nos vemos capaces de arriesgarnos a perder dinero (quizás estemos próximos a nuestra jubilación), deberemos apostar por inversiones seguras, aunque sean menos rentables. Recuerda que por regla general, cuánto mayor sea el riesgo asumido por un producto mayores pueden ser las ganancias… pero, ¡muy importante!, también las pérdidas.

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